"muerte" de 11 diputados

jueves, 28 de junio de 2007
pues si entre comillas, xk no se puede confiar en lo k diga cada una de las partes involucradas en este imundo conflicto, estoy cansado de esta guerra, cansado de sufrir, cansado de llorar, cansado de pensar en muerte, en secuestro, en violencia, en desplazamiento. No c quien tendra la culpa, solo no kiero k esa guerra de 50 años por derechos sociales y civiles no termine, el gobierno comprendera la dimension de la guerra

triste

miércoles, 27 de junio de 2007
Siempre hay cosas dificiles, pero lo mejor es superarlas, a pesar de k en ciertos momentos las situaciones sean dificiles, y la tristeza invada tu corazon

temblando

lunes, 25 de junio de 2007
Si todos temblamos, cuando estamos solos, cuando estamos acompañados, temblar no es debilidad, temblar tambien es de humanos

ENERGIAS rEnOvAdAs¡¡¡¡¡¡¡¡

domingo, 24 de junio de 2007
Ichhhhhhhh mal semana la k paso, tremenda virosis la k tuve, pero bueno ya deje la cama, semana de descanso y respiro para tomar un nuevo aliento, asi k mundo alla voy¡¡¡¡¡¿ jejeje

Casualidad

martes, 19 de junio de 2007
y ahora estamos juntos por casualidad nada mas .......
El tiempo no es mas k una ilusion, solo depende desde el punto de vista en k se mire, y desde el segundo en k se pueda observar. Un segundo puede ser suficiente. Lo importante es ser feliz y asi me siento cuando pienso en ti.
.... por casualidad nada mas

Un Regalo para dos

jueves, 7 de junio de 2007

Nunca se sabe cuánta felicidad puede producir un gesto bondadoso

Bree Abel

El hermoso día estaba como mandado a hacer para hacer el centro urbano de la ciudad de Portland.

Éramos un grupo de consejeros de un campo de verano haciendo uso de nuestro día de asueto, alejados de los veraneantes y dispuestos a divertirnos un rato. A la hora del almuerzo le pusimos el ojo a un bello parque en el centro de la ciudad. Como todos teníamos un antojo diferente cada cual se fue a buscar lo que quería para comer, después de acordar que nos encontraríamos en el parque poco después.

Cuando mi amiga Robby se encaminó hacia un carrito de perros calientes, decidí hacerle compañía. Observamos cómo alrededor el vendedor elaboraba un perro caliente perfecto, tal y como ella lo deseaba. Sin embargo, el vendedor nos sorprendió cuando ella se dispuso a pagarle.

“Ese perro se ve un poco frío”, dijo el señor. “Guarde su dinero. A usted le tocó el perro caliente gratuito del día”.

Le dimos las gracias y nos fuimos a reunir con los demás amigos para saborear juntos nuestras viandas.

Pero mientras comíamos y charlábamos me llamó la atención un señor solitario sentado cerca de nosotros, que parecía observarnos. Se veía desaseado. Otra persona sin hogar y a la deriva, como tantos que se ven en las ciudades, me dije sin darle mayor importancia.

Al terminar de almorzar nos preparamos para seguir nuestro periplo turístico, pero cuando Robby y yo nos acercamos al canasto de basura para arrojar los restos del almuerzo, escuché una sonora voz queme decía: “¿Será que queda algo de comida en esa bolsa?”.

El dueño dela voz era el hombre que nos había estado observando. Me sentí incómodo y le dije: “Infortunadamente, ya no queda nada”.

“¡Qué pesar!”, fue todo lo que dijo, sin vergüenza alguna. Era evidente que tenía hambre que no le gustaba ver comida desperdiciada y que estaba acostumbrado a formular la pregunta anterior.

La situación me incomodó, pero no supe cómo reaccionar. En ese momento dijo: “Ya vuelvo. Esperame un momento”, salió corriendo. Quedé intrigado al verla dirigirse hacia el carrito de los perros calientes.

De repente, caí en cuenta de lo que se proponía. Compró un perro caliente, regresó y se lo dio al señor hambriento.

Simplemente se limitó a decir:

“Sólo estaba transmitiendo la bondad que alguien tuvo conmigo”.

Ese día aprendí que la generosidad puede ir más allá de la persona que la recibe. Al obsequiar, estamos enseñando a los otros a ser dadivosos.

De chocolate caliente ...

inexplicable things

miércoles, 6 de junio de 2007
l hombre estaba tras el mostrador, mirando la calle distraídamente. Una niñita se aproximó al negocio y apretó la naricita contra el vidrio de la vitrina. Los ojos de color del cielo brillaban cuando vio un determinado objeto. Entró en el negocio y pidió para ver el collar de perlas.
- "Es para mi hermana. ¿Puede hacer un paquete bien bonito?". - dijo ella.
El dueño del negocio miró desconfiado a la niñita y le preguntó: - ¿Cuánto dinero tienes?
Sin dudar, sacó del bolsillo de su ropa un pañuelo todo atadito y fue deshaciendo los nudos. Los colocó sobre el mostrador y dijo feliz: - "¿Esto alcanza?"
Eran apenas algunas monedas las que exhibía orgullosa.
-"¿Sabe?, quiero dar este regalo a mi hermana mayor. Desde que murió nuestra madre, ella cuida de nosotros y no tiene tiempo para ella. Es su cumpleaños y estoy segura que quedará feliz con el collar".
El hombre fue para la trastienda, colocó el collar en un estuche, envolvió con un vistoso papel rojo e hizo un trabajado lazo con una cinta verde.
-"Toma, dijo a la niña. Llévalo con cuidado".
Ella salió feliz, corriendo y saltando calle abajo. Aún no acababa el día, cuando una linda joven entró en el negocio. Colocó sobre el mostrador el ya conocido envoltorio deshecho e indagó:
-"¿Este collar fue comprado aquí? "¿Cuánto costó?
- "Ah!", dijo el dueño del negocio - "El precio de cualquier producto de mi tienda es siempre un asunto confidencial entre el vendedor y el cliente".
-"Pero mi hermana tenía solamente algunas monedas. El collar es verdadero, ¿no? Ella no tendría dinero para pagarlo".
El hombre tomó el estuche, rehizo el envoltorio con extremo cariño, colocó la cinta y lo devolvió a la joven y le dijo:
- Ella pagó el precio más alto que cualquier persona puede pagar: “Ella dio todo lo que tenía”
El silencio llenó la pequeña tienda y dos lágrimas rodaron por la faz emocionada de la joven en cuanto sus manos tomaban el pequeño envoltorio.

tomado de por ahi......